• Tuxtla contamina más de 45 mil millones de litros de agua anuales sólo por pilas.
  • La IP se pone las PILAS e inicia una nueva cultura ambiental.
  • Se instalaron 3 contenedores de recolección, muchos más en camino.

Juan Carlos Figueroa entrega a Diana Zarazúa, gerente del Club Campestre Tuxtla, el contenedor para recopilar pilas usadas.

Iniciado campaña de recolección de pilas. El contador Arturo Hinojosa del grupo restaurantero LA MOCTE recibe el recolector para su restaurante ubicado en la colonoa Moctezuma.

Iniciado campaña de recolección de pilas. El contador Rito Solis del grupo gasolinero San Luis recibe el recolector para su Estación de Servicio.

El día de ayer 24 de Julio del 2018 fue sin duda un día importante para nuestra entidad, arrancó por fin el programa de recolección y confinamiento de pilas usadas en nuestra ciudad.

Las pilas usadas en México causan un severo problema de salud y en Tuxtla únicamente se contaminan más de 45 mil millones de litros de agua anualmente. El problema no para ahí sino que esta agua contaminada se integra a la cadena alimenticia causando severas enfermedades que en muchos casos son terminales. Los datos oficiales indican que cada ciudadano consume en promedio al año 6 pilas y el 78% de estas son desechadas inapropiadamente contaminando nuestros mantos friáticos y eventualmente contaminando nuestros alimentos.

México tiene mucho que avanzar en cultura ambiental, pero en Tuxtla Gutiérrez se ha iniciado un proyecto de recolección y confinamiento de pilas usadas que da luz al final del túnel. Este programa es difícil debido a que a diferencia de otros desechos más fáciles de reciclar e incluso rentables al hacerlo, las pilas no tienen este comportamiento y terminan siendo desechadas inapropiadamente.

Se necesitan 80 puntos y una gran campaña de concientización, lo vamos a lograr. Abriremos paso a futuras generaciones sanas y con una nueva cultura ambiental.

Este proyecto ambiental es posible gracias a empresarios y personas que al igual que co2mexico.com han decidido no permanecer indiferentes ante las consecuencias ambientales que tiene la vida moderna. Debemos entender que todos tenemos una huella ambiental causada por nuestras actividades diarias; comprar en supermercados productos cómodamente empacados, utilizar hidrocarburos para nuestros vehículos, tener luz y aire acondicionado, dedicarnos a nuestros giros empresariales que proveen todos los productos y servicios a una sociedad consumidora… todo tiene una huella ambiental y debemos aprender a compensar y mitigar nuestra huella como personas, como familias, como empresas y como gobiernos.

La respuesta es la sostenibilidad en la producción de bienes y servicios, tener una actitud de cambio y mitigar nuestro impacto, elegir mejor nuestros productos y servicios apoyando a empresas ambientalmente responsables.

Las empresas que apoyan este proyecto así lo piensan y lo hacen, nos dan sus productos y servicios, pero además compensan y mitigan su huella. Gracias a ellos este proyecto es posible, son ambientalmente responsables. Súmate a esta nueva cultura ambiental.